daniel y yone
Carnavales sin lugar a dudas es una fiesta un tanto peculiar, empiezas la noche con una Blancanieves que mea de pie y tiene un tono de voz más ronco que el fary de resaca. Entra la noche y tienes turno con una señorita mecánica para el cambio de aceite de tu coche…luego esa misma señorita te saca el perro a pasear, se entabla amistad y terminas de una manera un tanto sumisa, tomando el papel de tu perro.

El resto de la noche me lo pase pensando en lo mucho que quiero a esa muchachita aunque la situación no acompañe del todo a dar rienda suelta a mi imaginación y empañe el momento, en un paraje poco o nada romántico…en el que en lugar de pétalos de rosa caídos del cielo que se posan en mi cabeza, lo más similar a ello son los “polvos” que me botan y la música de comedia romántica americana es reemplazada por el machacado merengon con acompañamiento de los bajos sonidos de una meada producida por cinco cervezas y del sonido ácido de un buen vomito.

Ya falta menos para que sea lunes y con él, otro día de fiesta, pero hasta tanto me tendré que conformar con recordar lo que hice el sábado gracias al ¡Momento Foto, páralo paul!.

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