Parece que al cantante británico, Jame Blunt, no se conforma con solo cantar en los escenarios y ahora también lo hace en los karaokes.

Durante una estancia en Australia, el cantante y sus amigos acudieron a un karaoke, donde se instalaron en una sala privada para pasar la velada. Después de algunas canciones, el grupo se dio cuenta que en la sala contigua tres inglesas comenzaron a cantar Goodbye my lover. Ante la sorpresa y tras alguna que otra discusión sobre qué hacer, James decidió entrar en la habitación, coger un micrófono e interpretar el último estribillo.

“Se quedaron pensando si alguien les había echado algo en sus bebidas”, bromea Blunt.

Fuente de la noticia | los40.com Vía Danwefly