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Nunca había salido de fiesta un jueves laboral y ya era hora de probar que se siente al no tener nada que hacer un viernes. La razón elegida para tal hazaña no fue otra que darle cierre a las clases, como sabrás si has leído el artículo anterior ya he terminado las clases y ahora me quedan dos meses de prácticas de empresa.

La “parranda” comenzó con un almuerzo en Bajamar junto a todos mis compañeros de clase. Un almuerzo que me dejó muy buen sabor de boca y no sólo por la comida. Los muchachos se portaron y me lo pase muy bien, pero esto sólo era un anticipo de lo que quedaba una vez entrada la noche.

Por la noche salimos de fiesta para la Laguna, estuvimos en el coche de Cristian unas dos horitas tomando un tentempié y luego nos dirigimos a la zona del Cuadrilátero. Entramos en el Doblón donde estuvimos todo el tiempo que el cuerpo de Cristian aguantó hasta que rompió, el muchacho es menos fiable que un Mclaren, y tuvimos que meterlo en boxer antes de tiempo. Pero la noche no acabó con la rotura de Kristionen, El Barrock fue nuestro última vuelta al circuito del Cuadrilátero dándolo todo hasta las 7.30 de la mañana.

Llegué a casa a las 8.30 junto a Jimmy que se quedó en casa para luego ir a clase y no dormimos nada hablando de fútbol y pesca, hasta q se hizo la hora de ir para clase.

Tengo más que contar de esta noche, pero para no aburrir con mucho texto lo dividiré en varias partes que en los próximos días escribiré si el tiempo y las ganas lo permiten.

Los enlaces a las galerías de las fotos:
Almuerzo en Bajamar
Fiesta por la noche