Yo tampoco. Antes de que te escandalices, déjame matizarlo un poco. Si sé amarrarme los zapatos, pero no sé hacer el típico nudo que todo el mundo hace para atárselos, yo tengo mi propia e ineficiente manera de realizar ese nudo.

Después de esta confesión tan oscura de mi vida, sentirás lástima, probablemente esto provocará que te solidarices con mi “problema” y decidas ayudarme con mi “deficiencia”, te aconsejo que ni lo intentes. Es más fácil enseñarle a un perro a hablar, que pretender que yo aprenda a amarrarme correctamente los zapatos. Es un caso completamente imposible.

¿Debo sentirme marginado por no saber hacer una cosa tan básica como es atarme correctamente mis propios zapatos? Yo creo que no, incluso me siento orgulloso de no saber hacer algo que el resto lo puede hacer con los ojos cerrados, eso me diferencia del resto para bien o para mal. Por contra, sé hacer cosas que el resto no puede ni imaginar con los ojos cerrados.