¿Cuántas cosas has dejado de hacer por pereza o por malas ganas? Seguro que más de las que has hecho. Yo estaba entrando en la misma dinámica de desgana, por eso me propuse una manera distinta de afrontar las situaciones que hacemos con menos voluntad.

Borré el “después lo haré” que todos usamos para omitir, temporal o indefinidamente, la cosas que menos nos gusta hacer. !Después no!, es ahora o nunca. Además a todas las acciones perezosas que terminaría por no hacer les he aplicado un operador lógico de negación (NOT) . Es decir, si hay algo que no quiero hacer por gandul, pues lo invierto, me jodo y lo hago.

Es así como llevo un par de días haciendo lo que no tengo ganas de hacer. Es más, no tenía ganas de escribir y por no romper esta regla me he puesto a ello.