Todo comenzó con un anuncio en habitamos en el cual un particular vendía un fabuloso monitor de 28” por 225 €. Desde un primer momento desconfiaba de tan suculenta oferta, aunque dicho de paso, tampoco hay que ser muy avispado para dudar de un monitor de 28 pulgadas que se ponga a la venta por 225 euros. Aún así me dispuse a comunicarme por correo electrónico con el vendedor, tampoco tenía nada que perder con eso.

Después de un puñado de escuetos correos con el vendedor, le pedí fotografías del monitor para comprobar su estado. Me envió una foto, supuestamente de su cuarto, con el monitor presente. Una captura aparentemente normal si no fuese porque no correspondía con las dimensiones de una foto digital estándar, por lo que deduje que habían manipulado las dimensiones de la imagen, por otra parte nada extraño que haga intervenir a Iker Jimenez, pero que me hizo cuestionar las buenas intenciones del vendedor, ¿Qué necesidad tenía esta persona de recortar una foto para enseñarme sólo su monitor? Si no me quería mostrar algo de su cuarto, era más sencillo sacar un primer plano del monitor.

Después de comprobar el Exif de la fotografía (meta información que guardan todas las imágenes digitales), confirmé que la foto había sido modificada con un software para PC, pero… ¿Por qué?

Aquí entró en acción el buscador de imágenes de Google, tecleé el nombre de la imagen que me había pasado el supuesto estafador y vaya sorpresa, en la segunda página de la búsqueda aparecía la fotografía que me había pasado este elemento, no se había ni molestado en cambiar el nombre de la imagen, que sencillo me lo había puesto. Accedí a la web que enlazaba la fotografía y… caramba, o mi vendedor dominaba con soltura el chino mandarín, o lo que sea ese idioma del demonio, o me la estaba metiendo doblada. ¿Por qué modificó el tamaño de la imagen? Pues porque en el pie de la foto había una marca de agua con el logotipo de la web. ¡Vaya personaje! ¡Fumata Blanca para él! ¡Habemus falsidicus!

Después de enviarle un correo con la dirección de la web china donde encontré la imagen de su monitor, el hasta hace unas horas presunto y ahora confirmado estafador no ha vuelto a responder.

Si me permites aconsejarte te diré que comprar en internet es tan seguro e inseguro como hacerlo de las maneras tradicionales, no te dejes llevar por ofertas de escándalo, seguro que hay trampa o estafa. Y lo más importante, parte de una absoluta desconfianza para ir ganando en confianza si tienes razones para ello.